Oaxaca ha sido catalogado como uno de los estados de México con la mejor gastronomía, ya que su amplia gama de sabores, platillos y preparaciones vuelven a la comida del estado única e irrepetible, por lo que, aún con el paso de los años, se busca que la cocina típica de la entidad prevalezca dentro de su cultura.

Fue por esa razón que el 26 de enero de 2008, la 60 Legislatura del Congreso local, a iniciativa del Gobierno del Estado, denominó a la cocina oaxaqueña prehispánica Patrimonio Cultural Inmaterial. A continuación, te presentamos los platillos y bebidas que forman parte de la gastronomía típica oaxaqueña y debes probar al menos una vez.

Mole

En Oaxaca existen siete tipos de mole el negro, amarillo, coloradito, verde, chichilo, mole roja y el conocido como manchamanteles. Este platillo es uno de los más populares en el estado, lo puedes encontrar en los mercados, restaurantes, cocinas económicas y cualquier establecimiento.

Caldo de piedra

Como su nombre lo dice, como uno de sus integrantes una piedra que, a alta temperatura, se deposita al interior de una jícara con todos los demás ingredientes (cebolla, pescado, camarón y demás), y es la misma roca la que cocina el caldo.

Tamales

De mole, frijol, dulce, rajas, y hasta con chapulines, los tamales son otro de los platillos más representativos del estado, ya sea envuelto en la típica hoja de totomoxtle, o en hoja de plátano, la que le da un sabor y una textura diferente al tamal.

Chocolate

El chocolate se encuentra en la cultura oaxaqueña desde hace miles de años, incluso, su semilla de origen, el cacao, era utilizado en las culturas prehispánicas como moneda, sirviendo como pago al tributo al “tlatoani”.

Tejate

Esta bebida es preparada a base de cacao y maíz, y también su historia data de la época prehispánica. La mezcla de la flor y semilla del cacao, harina tostada de maíz y semillas de mamey, hacen que el saber del téjate sea único y cautive a la mayoría de los paladares.

Mezcal

Oaxaca es uno de los estados con mayor producción de mezcal en la República Mexicana, y a pesar de los años, en algunas zonas del estado, la elaboración de esta bebida cuenta aún con características prehispánicas, tales como el uso de agujeros de tierra como hornos para colocar las piñas de maguey cubiertas de pencas de la misma planta para así, después de unos días, obtener un mezcal lleno de sabor.

 

Escrito por:

Sandra Díaz