Si hay algo que distingue a la gastronomía mexicana con respecto a las tradiciones culinarias surgidas en otras partes del mundo, tiene que ver con sus variados sabores, su enorme diversidad de texturas, colores y aromas, presentes en innumerables platillos. No es casual que algunos de los mejores chefs mexicanos se hayan trasladado a diferentes partes del orbe para replicar las versiones de gustados antojitos mexicanos a su particular estilo, con gran aceptación.

Pero la gran difusión que tiene la gastronomía mexicana, no se limita a la actividad itinerante de los chefs: también se debe en buena medida a la labor de las cocineras tradicionales. En lo que sigue profundizaremos acerca de ello.

Tradición e idiosincrasia
Efectivamente, son el esfuerzo de las cocineras tradicionales de la provincia mexicana, sin su esfuerzo ante los anafres, fogones y molcajetes, buena parte de los secretos culinarios y tesoros gastronómicos de la cocina mexicana más típica ya se habría perdido sin remedio.

Buen sabor y sustentabilidad
Cabe mencionar que la gastronomía mexicana ha sido reconocida por la UNESCO como Patrimonio Cultural de la Humanidad. Uno de los motivos que se tuvo para ello, fue la valoración de las repercusiones que tiene la cocina mexicana en la cotidianidad de millones de personas que habitan en el territorio nacional y otras regiones del orbe. Pero, además, también se consiguió ese distinción por la sustentabilidad, buen sabor, antigüedad, antecedentes culturales y biodiversidad que hacen posible la creación de los platillos más populares de nuestro México.

Interacción con la naturaleza
Otra de las facetas de la gastronomía mexicana que amerita ser ponderada, tiene que ver con las proyecciones simbólicas que se desprenden de sus principales ingredientes alimenticios. En efecto, el maíz, chile y frijol son referencias fundamentales de las usanzas culinarias nacionales. A partir de ellos, y enriquecida por mucho otros alimentos e influencias, la gastronomía mexicana ha ido evolucionando, pero sin perder esa interacción con la historia y la naturaleza que hace fascinante esta faceta de la cultura mexicana de cara al mundo.

 

Escrito por:

Sandra Díaz