Sin duda alguna, la crisis sanitaria que estamos viviendo trajo consigo afectaciones psicológicas para todos: incertidumbre, miedo, ansiedad, dificultades para conciliar el sueño, son algunas de ellas. Es importante entender que la pandemia es algo para lo que nadie estaba preparado, diariamente recibimos un bombardeo de información y procesar lo que esta ocurriendo nos puede llevar un tiempo.

Asimismo, este periodo hemos tenido que adaptarnos a numerosos cambios en nuestro estilo de vida, nuestra forma de relacionarnos, de trabajar y de estudiar. En estos tiempos, hemos tenido que dar pasos agigantados para poder llevar nuestra vida de la manera más segura posible y la tecnología ha tomado un papel primordial en esto.

En cuanto al ámbito educativo en nuestro país; profesores, estudiantes y padres de familia, han tenido que trabajar de la mano para poder continuar con las clases. A través de plataformas digitales, videoconferencias, aplicaciones de mensajería, correo electrónico y muy recientemente televisión, los estudiantes han continuado sus lecciones, ¿pero qué afectaciones han traído este nuevo modelo?

La pretensión continuista, que está presente en todos los niveles educativos, desde la educación básica hasta el posgrado, ha aterrizado en terrenos enteramente nuevos tanto para el sistema educativo en su conjunto como para las maestras y maestros, las alumnas y alumnos, las madres y padres. El intento de convertir los hogares en escuelas pequeñas, las pantallas de las computadoras en replicadoras de la imagen de los profesores, los chats rooms en salones de clase y los padres de familia en docentes ha sido, por decir lo menos, bastante forzado y ha generado una enorme cantidad de problemas de difícil resolución.1

Como ya se menciono anteriormente, si bien la tecnología ha facilitado la comunicación, también ha generado problemas de abarrotamiento de información, grupos de chats que no dejan de sonar, la poca comprensión de las tareas asignadas, niños y padres frustrados, son sólo algunas de las afectaciones que ha dejado la escuela a distancia en tiempos de pandemia.

Existen muchos padres y madres de familia que se han visto sobrepasados por la cantidad de trabajo que tienen que cumplirse, ya que en muchos casos no hablamos únicamente de un hijo, además, nos enfrentamos a una realidad en la que no pueden darse abasto con dispositivos electrónicos, incluso en ocasiones no se cuenta con ellos.

Habrá que esperar para comprobar si estas nuevas modalidades beneficiaran o afectaran a la educación de nuestro país.1 COMIE. 2020. Covid-19. Cambiar De Paradigma Educativo.

 

Escrito por:

Laura García